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Tuesday, November 08, 2011

Cuaderno

de

Bitácora

Conjunto o agregado de algunos pliegos de papel, doblados y cosidos en forma de libro.(DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA )

¡¡¡¡Valparaíso yo te fundo

y te declaro liberada para que la creación

te construya de la nada!!!!

Valparaíso 17 de Julio de 1999

Dedico este Acto Fundacional al

movimiento estudiantil chileno

2011

Ágora

Citamos metódicamente versos de un poeta cualquiera

era comidilla azuzar palabras

sugerir parlamentos antiguas metrópolis

bárbaras como nuestras arcas

la quinta columna sugiere el ágora

las tardes son cavernas que ilustran el fondo de la hoja

que escribo

fuimos respetados en aquel entonces

rigurosos estudiamos partes

que nunca sumaron todo nuestro filósofo rigor

en verdad no éramos más

que cualquier esclavo.

"Oficio de Alta Costura “2001

Sueño primero

Ella cruza sosteniendo un paraluz de color

descalza camina por el plano general de la memoria

la hierba toma altura

le atrapa

señala horizontes

sumerge sus brazos en la tela

en ellos juegan sus cabellos enamorados

avanza detenida en la imagen mezcla escritos

y sigue rumbo al paisaje

gira en alguna parte

se pierde noche al sur

de lo que mis ojos ven

El mundo nace repetidamente para que se amen

el bosque era para ellos también una acuarela

por él cruzan los tonos del atardecer

los árboles cuelgan frutos

idiomas de otras lenguas

donde hablar es un silencio prolongado

ella muestra sus ojos para decirle todo lo que ama

él anuda a su cuerpo memorias que cruzan el latido de una niña

bajo un paraluz de color.

Volver I

Esta República son apenas cuatro calles

dice al mundo coordenadas

que no quieren transitar

la gente no quiere volver

dejó la costumbre de estos paisajes

los de las cuatro calles a la redonda

el de los ojos con que se mira

en este pequeño país del que

nadie sabe dónde está la frontera

la gente habla gustosa

saludan a los vecinos

festejan las estaciones del año

los nidos del árbol

el brillo del agua en las acequias donde lavan sus caras

por el ruido saben que el mar

no está lejos

confían en los peces

el tiempo es un farol colgado de una estrella

platicar son rutas que sueñan con algo así como repúblicas perdidas

apenas cuatro calles

y ellos no querrán volver

Volver II

Nadie sabe como volver de esas tierras

y no veo premura en las miradas

puedo decir cuestiones de hecho

volaron sus manos

abierto quedó el ángulo del cariño - puedo replicar con la memoria

sumar cantos

olvidar por qué acostumbramos a responder con tantos caprichos

La noche contrae su imperio

retira su corte del paisaje

por eso cantan los pájaros

el gallo retumba con roncos motores

el horno entibia los panes de la mesa

consume eternos leños de su fuego

lo sé

son las razones de esta hoguera

entibiar manos

gestos

amanecer

Volver III

La escena es llegar barcos

excesos en el espejo donde todavía se observa guardando retratos de amores en las calles del barrio donde jugó de niña

la escena es ella también a mi lado

festejando en los bares del puerto la misma

enhebrando hablas de ese hombre

él se disfraza con silencios cruza la mano por su espalda la de ella

su cuerpo lleva rutas de un mar

del que hace amores con sólo profesarlo

mas bien trata de mapas sucediéndose en la mesa del vino

el puerto del que habla el navegante

es este del que sabemos tan poco

cuando preguntamos por nosotros

el viaje por eso es un misterio

rutas anudadas en sus brazos

Hamburgo Singapur Valparaíso New York dibujados en la memoria de la piel

el espacio de la escena se inunda con frases aprendidas de antiguos oficios alquimias de una lengua que en ocasiones conoce tanto como ignora

la bitácora rubrica horizontes

a los que piensa volver algún día

aunque el país ya no exista

y la escena no quiera olvidar

Volver IV

Ha vuelto el peregrino

a ser testigo de sus manos

las telas que trae son para llenar de colores las calles

para anudar su cuerpo a rituales lazos

las puntas les envuelven a ellos mismos

de otro modo decir no cabe en el paisaje palabra alguna

por eso los párpados

las aguas bordadas

los ríos son recuerdos que bajan quebradas a la memoria de su destino

nos encontramos siempre en alguna parte misteriosamente leyendo parábolas

la hierba es una multitud que crece mientras sucede lo que sucede

vemos disfrazarse de brisa

al tapiz verdor del paisaje

por eso el sueño es más ancho que la noche

y deambular es un ebrio mirar de ojos estrellas

viajamos y del paisaje queda también su mano extendida mendrugos de una ciudad lastimosa

que tira monedas para salvar la escena

marchan columnas invisibles a la hora del crepúsculo a su sensible cripta para imaginar que estos cariños son iguales al suyo

hoy poco importa hablar de versos a nadie

gritos afónicos de una venta ocasional

y si él busca en sus manos algo de apego

encontrará señas de una nave

donde quedará náufrago de horizonte

sin dar razones a su pudor recordará quizás un par de palabras dichas en alguna historia que sugiere a estos jóvenes

buscar entre los durmientes de la línea del tren

conexiones entre su abrigo amanecer y una próxima estación

En los portales

Le espera en los portales de las casas

ordena sus cabellos con la mano

el aire mueve las flores de la calle

para dar perfume al camino

saldrá a buscarle

le hará señas

yo le he visto volver sola por la tarde

conozco el pulso de su paso

el reposo en la cocina del invierno

tiene los nombres que le dieron al nacer

son ecos dulces de un sonido vital

un cabalgar por la montaña

los de mis versos consternados

a veces dulces de noche despoblada

hemos llamado tantas veces

golpeado tantas puertas

tanta palabra interrogada

verso para beber la sed del cuerpo

la noche ilumina el decir

hemos poblado su nombre de estrellas

les dije por donde vendría

cuales eran sus ropas

nadie sabe todavía por qué

por qué viene sola

sola otra vez

por qué esta es su casa

y estos sus versos.

CARTAS DE ELLA

Yo le dije no vuelva por tan poco

que no trae aire en sus manos

sabíamos que llegaría a la mesa

que pasó por los burdeles antes de ser esclava

abrió sus pechos

emborrachó el vino las cantinas

acompañó al tahúr en su jugada

perseguida fue en la hacienda

lavó ropas en el río

pintó sus labios con frutos silvestres

tomó el arado

y no descansaron sus brazos para el sueño

vistió lutos en la huelga

prendió candelabros en la cena

estiró su cuerpo de cansada

siguió bordando sueños en el mantel de su casa

Yo le dije no vuelva por tan poco

que no trae aire en sus manos

porque aprendió palabras

escribió entonces cartas que hablaban de ella

LA NIÑA

En esta mujer llora la niña

a veces hablamos sin articular palabras

intentamos con silencios

subimos la voz en nosotros mismos

contamos historias que nunca nadie sabrá

La palabra tiene sombras

acuna el callar de los juegos

por eso llora esta niña en mi pecho

esta mujer llora

no sabe de las sombras

de los juegos en sus pupilas

a veces nos parece extraña la ciudad

Podría decir que es una guerra el abandono

bombas que caen entre palabras mal dichas

sonando en algún barrio las sirenas nos multiplican

suman odio al conflicto de los cuerpos

huimos a veces el mundo nos resulta ajeno

lloran los niños bajo la piel

esta madura mujer

se anuda en mi pecho

para dejarse llorar

A MI ABUELA

Estrechas son las calles

nadie considera las vías de esta parte de la ciudad

por aquí no pasaran los artilugios

el paisaje es suficiente con decir otoño en la retina

por la fachada descifro huellas al aposentado

reservas para andar encontrando

encontrar a quién se busca en silencio

hablo con los muertos como si hablara solo

mi abuela en su vestir campesino reina en la corte popular

en sus cariños construyo imperios

señas dejo en los sitios para decir esta es la frontera

solo hasta aquí podrán llegar de otras ciudades invisibles espectros de mundos que algún día conquistaré

aquellos con quienes tengo mi justa mi gloria mi vergüenza acorralada

vuelan aves sobre aquel otoño del que hablo

sus voces rompen la monotonía

volver a la ciudad entonces es un decir en voz alzada

idiomas para saber reconocer

aquellas palabras frescas que trae el mar

cuando dialogar es mirarse y saber que se está vivo

EN LA PLAZA

En la plaza encuentra paisajes

donde es solo su mirada la que busca

siempre faltan cariños tras la retina

por eso tira monedas a la fuente

o deshoja pétalos interrogados

en los que ella finalmente se disculpa

con frases que le consuelan decir

no es un mal hombre

Annelies Marie

A Norman Garín Rojo

Yo sé que ella le hacía esconder sus ojos

era un juego atrapar el gesto de llevar sus manos a la cara

ella estremece cuando nos recuerda su nombre

a pesar del tiempo Norman sabe que ella es una joven en Ámsterdam o en los campos de Auschwitz

Así lo consignan sus escritos en el desván

Así Norman en su juego de mano recuerda lo que señala

Afuera alguien da pasos sobre la calle a plena luz del día

golpes en la memoria y no sabemos quienes son los que transitan

desde aquí el mundo es un relato a tientas

sin embargo presagia cada gesto con sus sentidos

con la forma de lo que digo en la retina de la oscuridad

el humo no encuentra sus gritos

pierden la voz de tanto maldecir este silencio

bastardo queda el mundo sin memoria

razón que nos mata si no sabemos por qué escribe esta niña

por qué encienden sus brazos con estrellas de un cielo condenado a nuestra vergüenza

poco importa ahora

que ellos alcen la voz

que marchen

que rompan vidrios en tropelías

que escudos en el pecho

que secretas policías

que impongan su rúbrica para tapiar la puerta del olvido

más que bombarderos con sus pesados motores

más que el estallido de las bombas en la calle

más que las ciudades diariamente arrasadas

más que el olor y las náuseas

más que nombres y sobrevividos

las manos de Norman consolando la cuenca de su mirada

aterrados en la columna cayendo al pozo del muro en que yo sé que ella le hacía esconder sus ojos

QUE BESA

Sucede en esta mujer que besa aquellos labios

algazara el sentir de su rostro en la maraña de ella y se va camina calles en que nada sucede mientras siente que vive

que ama a quien ama

y nunca dirá quien besa sus labios

TANGO SOBRE LOS PUENTES

El sugiere gentil abrir la puerta

ella responde cariñosa enlazando el gesto al suyo

dice palabras de un idioma aprendido en el argot del silencio

contienen las miradas del mundo en sus ojos por un instante

el mundo son las pupilas que se miran haciendo viajes por las cuencas del texto en que parpadean luces de una ciudad sin nombre

Armar y desarmar el cariñoso nudo

bailar de memoria dando giros al bandoneón de un país que no existe es lo que hacemos

las siluetas buscan en el zigzagueo del paso caminos para

llegar a sus ojos

su cara contra la suya

el brillo de sus labios cortados con filos de noches penitentes que hieren en otros brazos su amor de luna

sobre los puentes la escena

ellos bailan apasionados

desterrados del mundo

por eso cuando les vemos

pareciera que él sugiere gentil abrir la puerta

ella responde cariñosa enlazando el gesto al suyo

CHILOÉ

Transcurre mirar

ver es el velo de agua colgado al paisaje verde

en la amplitud de sus matices

el día existe para nosotros en las afuera de la ciudad de Castro

Naiman se llama la mujer que nos retrata en silencio en sus ojos

desploma con trazos elementales el decir de las cosas

anudándolas a ellas mismas

ella es la memoria del mundo que vemos en el paisaje

el paisaje son sus juegos de niña

el bosque nos interna en tupidos cuerpos dichos en la risa de un sol detenido en la espesura de sus formas

besamos canelos en la ruta

nos sentamos al fuego para mirarnos

entre ojos hablamos

el tiempo huye en nuestras manos

hablamos entonces de quienes no están

habla el padre de esta mujer en su boca y existe

miramos curiosos palabras en el relato breve de quien nos habla

son otros los que hablan distantes a nuestras palabras

parecen decir lo mismo

caminamos por el bosque

los árboles cuentan historias

antiguas como su viaje al cielo de la luz

las huellas del tiempo son su erosión en nuestras manos

el ángulo del viento

el surco del agua

caminar sobre las hojas

el perfume de la hierba

Naimán es su nombre Nercón se llama el monte

sus padres dejaron las casas sobre las piedras

para llevarse consigo el fuego a la vida

otras miradas nos llevan al túnel vegetal que transitamos para despedirnos

los árboles eran el secreto atravesado

el pórtico fue perdernos del tiempo

el túnel la eternidad

LA NAVE EN SU VIAJE

a los kaweshkar

Entramos con giros en el pórtico de la noche

cubrimos nuestros pasos con pieles

para dejar en nosotros las huellas del camino

bailaron sobre la nave siluetas

de un mar violento

la noche despliega matices para construir su memoria

en todos los recuerdos estábamos danzando nuevamente

bajo la sombra del acantilado

Un pequeño fuego alumbra el título La nave en su viaje

y son ellos o soy yo escribiendo los que sentimos fríos en la intemperie

de la piel esperando amanecer el mundo

Quebrada la lluvia en el paisaje de ojos rasgados

pequeños fuegos encienden estrellas sobre la nave

hablar de quienes perdieron su voz es nosotros mismos

diciendo el nombre de las cosas de otro modo

con el roce de aires fríos en el fuego de los labios

la torpeza de mano

mi cuerpo modelando el suyo

el viento mueve embravecido la nave

las olas sostienen el brillo de ojos en la escena

no siempre hacemos lo que queremos

no siempre podemos hacer lo que queremos

La ola insiste en el severo acantilado

ellos pierden la voz sobre la nave

los canoeros navegan en silencio

solitarios en su fuego

Sobre la nave

la torpeza de mi voz

y la suya perdiéndose para siempre

bajo el severo acantilado de la noche

SOBRE EL BANQUETE

Sin saber quienes somos los que vamos

ellos dibujan señas encienden leños

presumen con humo palabras al pasar

Frío en el rostro

cruzo estaciones sin decir más de lo que ven mis ojos

y a pesar de aquello secretamente

no dejo de dar luz al árbol que hubo en aquellas brazas

amanecer es lo que observo

sombras son las que sucumben al repliegue en quien huye la noche

llevan en su prisa derrotas

la nuestra como la más de todas

son ellas en quienes guardan los abatidos silencios

míos el de un país sin mundo

nada de esto profesa lo que alguna vez nos hizo jóvenes en la ciudad

Entre mapas cantos que hablan en otras voces

rumbos venidos de algún lugar

somos quienes estremecen la escena rebelde de las calles

hemos de insistir en estaciones que se han marchado

plazas quedadas para alumbrar la prisa de su abandono

no es esto una pérdida total

es olvido es cierto

el paisaje se desdibuja

aunque escribir sea asir las pláticas de la memoria

hálitos en que el mundo besa la noche a pesar de las derrotas

mira oscura por nuestros ojos para sugerir estrellas

mundos resarcidos parlamentos de antiguos banquetes

donde ella hablará con los labios de él

dirá su amor a otros hombres

guardará silencio del mío

sumará deseos lejos de la multitud.

Todas las razones del viaje están en aquellos leños

que humean al pasar de nosotros

historias todas puestas sobre un mapa que ha de existir.

CUMBRE

cruza sinuoso las calles

pinta risas en la antigua copa del sombrero de un otoño señorial sigue rastros como un beduino en el suelo del mundo

alegre interroga aquellos ojos que siguen

el velo alegra en su vaivén de la ventana soleada

En la comarca el mismo sube ensortijado los cerros del puerto

inunda con voces los decires del mar

me sugiere voces dicen más de lo que yo sostengo sobre la vida

reclama alegrías al severo gesto de mí frente

juega en mis cabellos antes que yo cite versos

son más que la estética antojadiza del tiempo

nosotros no hemos dejado de pensar en la premura que llevan

sus escritos dejados en esta mujer

ella nos responde con secretos latidos

son suyos están en sus manos en sus pechos enaltecidos

multiplicándolos

por eso hemos sido invitados al banquete

al fruto de esta mesa

a sus cariños para escuchar

decir todo lo que sentencia un suave viento

en la boca de esta mujer .

MEMORIAS

Ella no supo cómo decir lo que sentía

sin dañar todo lo que amó

este envejecido parque le recuerda árboles crecidos del sólo misterio del tiempo

escritos en los que deja silencios cuando presiente latir su cuerpo tras aquellas retinas que no dejan de mirar

Aquí una metálica escena el sol exuda fuegos

dibuja el tránsito inmóvil de los astros sobre las contenidas aguas de la fuente

las plazas esculpen el paso de la multitud

poemas de una comarca que no deja de existir

Todo lo que guarda esta tierra son nostalgias de un bosque

pájaros que llevan nuestras huellas al camino

un recuerdo de nosotros mismos cuando seriamente armamos o desarmamos diseños en las aceras de aquellos días

ella no supo como decir

pero sus manos

dejan una leve tibieza

en la memoria

del texto

que escribo

UTOYA

De no haber existido el tiempo para que nada hubiera transcurrido en esas horas

haberlo predicho

leído en los oráculos

en los granos del fondo de la taza

algún indicio algo para no decir que es un hecho cierto

que disparaba repetidamente por los cuerpos

por los sueños de esa mañana

acribillados dispersos malheridos

como decirlo pero lo que indigna es decirlo de alguna forma

porque no hay palabra

somos nosotros desplomados también en esa muerte

muerte sobre nuestras sombras

palabras desangradas hasta perder la vida

vacías en el mundo sin preguntar a quién o por qué

y a pesar de aquello

siempre está de más cuando la escena daña la retina

NOSTALGIA

Nadie se va para siempre de nosotros

quedan cariños en casa

vagabundos los sueños buscan hendijas en el pórtico del jardín que prometimos

no somos ajenos a lo que dicen sus ojos

lo podemos creer o no pero embriaga de cariños su voz

mientras cruza las calles de la ciudad

Mis brazos un día quisieron olvidar el mundo

a veces él nos olvidó como si en ese juego nos pudiera ignorar

las flores en el árbol vuelven con la nostalgia a sus ramas

Son las memorias que ven hendijas en el párpado

del bosque que habita esta ciudad

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